calefacción central o individual

Vienen las bajas temperaturas y los sistemas de calefacción están en el punto de mira. ¿Cual es la calefacción más eficiente? ¿Cómo ahorrar en la factura de la luz o el gas? Te contamos todo lo que necesitas saber para elegir la calefacción adecuada para tu hogar.

Para saber qué tipo de calefacción es más adecuada tenemos que valorar muchos factores: tipo de vivienda, zona en la que se ubica, personas que habitan en ella…. etc.

Más de la mitad de la energía que gastan las familias españolas se destina a calefacción o aire acondicionado, por eso, es tan importante adaptar estos sistemas para hacerlos eficientes, no solo por el gasto económico, sino también, por responsabilidad medioambiental.

¿Qué tipo de calefacción me conviene más?

Cuando compramos una casa, obtenemos el certificado energético de la misma, el cual nos indica si el tipo de ventanas de la vivienda aíslan del frío, si nuestra casa está protegida por otros edificios, si tiene entradas de luz, y otros aspectos que ayudan a ahorrar energía. Otro aspecto importante, es si la vivienda cuenta con sistema de calefacción central y cual es el gasto medio de este en invierno.

Una calefacción central se caracteriza por:

  • El calor proviene solo de una fuente que da servicio a varias viviendas que se encuentran en el mismo bloque o comunidad.
  • La caldera o bomba no se encuentra en el interior de la vivienda, si no en un emplazamiento común habilitado para este uso que cumple con unas determinadas normativas y reglas.
  • En vez de un mantenimiento por casa y un gasto de combustible individual, este gasto se realiza de forma comunitaria y es mucho más económico.
  • El periodo de uso de la caldera es acordado por todos los vecinos.
  • Su uso no es voluntario, si tu vivienda se encuentra en una comunidad con este tipo de calefacción, tendrás que abonar las costas de la misma aunque no quieras disfrutar de ella.

Cuando hablamos de calefacción central, lo más común son los radiadores, los cuales funcionan con agua caliente y se encuentran colocados de forma estratégica por toda la casa para calentarla. Este tipo de sistema también puede presentarse como secatoallas en el baño o como suelo radiante en toda la vivienda.

Este tipo de calefacción para zonas en las que hace mucho frío es un gran acierto, pues el principal problema que puede tener es que aunque podemos regular manualmente la temperatura en la mayoría de radiadores, muchas veces genera demasiado calor por acumulación y una sensación térmica poco agradable.

Una calefacción individual se caracteriza por:

  • Cada vivienda tiene su propio emisor de calor independiente
  • El mantenimiento y uso corre por cuenta del propietario
  • No es necesario pactar ningún horario de uso, puedes disponer de ella libremente
  • Puede adoptar muchos más sistemas que la central

En la opción individual tenemos muchas más opciones como por ejemplo la calefacción aerotérmica que consiste en la utilización de la energía del aire para climatizar los espacios, siendo una energía muy limpia y eficiente.

Además podemos utilizar también radiadores eléctricos, estufas de gas o incluso, radiadores de resistencia y ventilador.

Sistema central de uso individualizado

Este tipo de sistema es una especie de mezcla entre los dos tipos anteriores que ofrece las ventajas de ambos sistemas en uno solo y reduce también los perjuicios:

  • No existe una caldera común, se instalan contadores individuales para controlar el consumo.
  • Cada usuario paga en función de su consumo y no una cuota común previamente pactada.
  • Gracias a la instalación de válvulas termostáticas se puede regular la temperatura de cada estancia de forma individualizada e incluso, apagar la calefacción.
  • Los mantenimientos del sistema se hacen de forma conjunta y por lo tanto, más económica.

Cómo ahorrar en la calefacción de tu casa

Independientemente del tipo de calefacción existen algunos comportamientos que ayudan a hacer más eficientes nuestros sistemas:

  • Utilizar el combustible más eficiente posible, siendo el gas natural uno de los más ecológicos.
  • Colocar puentes térmicos en el aluminio de las ventanas que nos ayuden a aislar el frío, así como doble cristal si es posible.
  • Tener un buen servicio técnico y llevar un mantenimiento adecuado de los sistemas de calefacción.

En el caso de sistemas de calefacción central:

  • Sustituir las calderas que tengan más de 15 años por equipos nuevos.
  • Comprobar el estado de conservación de las chimeneas e instalar nuevas si fuera necesario.
  • Plantear la instalación de placas solares.
  • Renovar las tuberías por materiales con mayor índice de aislamiento.
  • Distribuir los muebles de la forma física más eficiente posible.

Otros tipos de calefacción individual

Dentro de los sistemas de calefacción preferidos por excelencia podemos encontrar también la calefacción con gas. Este sistema es bastante económico y potente aunque puede acarrear una serie de riesgos que es importante conocer antes de su uso:

En el caso de calderas, es muy importante llevar un mantenimiento periódico que garantice que no se está haciendo una mala combustión, lo que puede suponer acumulación de dióxido que puede ser seriamente perjudicial para animales y seres humanos en dosis altas.

El peligro de mala combustión, junto a una mala ventilación, en muchos casos puede resultar incluso mortal para las personas. Por esto mismo, es importante evitar fugas y sistemas en mal funcionamiento que puedan llevar a una situación peligrosa.

Estos sistemas de gas, pueden ser peligrosos siempre y cuando no se lleve a cabo un correcto mantenimiento de los equipos, si contamos con un mantenimiento profesional y periódico de los mismos no tenemos nada por lo que temer.

Buena convivencia en la comunidad

Siempre que se utilicen sistemas colectivos de calefacción además de las características de los mismos, tenemos que tener en cuenta preservar el buen clima vecinal.

Asistir a las juntas, acatar los acuerdos acordados en junta y respetar la opinión de los demás son pilares fundamentales para este propósito común y para que todo funcione correctamente.

Un administrador de fincas, siempre puede ayudarnos en la mediación vecinal, sobre todo en temas controvertidos como pueden ser los acuerdos colectivos de cualquier índole.

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piscinas de obra en la comunidad

Aún estando en fechas navideñas, la instalación de una piscina es un tema más que recurrente en las comunidades de vecinos. Siendo además, el invierno la mejor época para plantearse este tipo de obras. 

El problema llega cuando una parte de la comunidad está de acuerdo con la obra y sin embargo, otra parte es detractora de la misma no llegando a un acuerdo claro por unanimidad para su instalación.

¿Tienes zonas ajardinadas o comunes en tu comunidad y te gustaría plantear la idea? Te contamos todo lo que necesitas saber antes de hacerlo.

Qué es necesario para construir una piscina de obra en la comunidad

Lo primero que tenemos que hacer si queremos construir una piscina en la comunidad es cerciorarnos de que hay espacio suficiente en las zonas comunes para ello. 

Una vez planteado este tema, lo siguiente será hablar con el administrador de fincas para la celebración de junta en la que consultar el tema. En esta, para que la idea salga adelante tendremos que tener en cuenta varias cosas: 

  • 3/5 partes de los propietarios deben votar a favor de la propuesta. Además 3/5 partes de los coeficientes de propiedad, también deben estar de acuerdo.

 

  • Si un vecino se niega no pagará la parte proporcional de la reforma a no ser que esta sea inferior a tres mensualidades. Tampoco pagará más de comunidad posteriormente para ajustar el gasto.

 

  • Los vecinos deben renunciar a disfrutar de las zonas comunes a favor de la construcción de la piscina.

Vecinos que no quieren construir una piscina de obra en la comunidad

Como ya hemos visto, para poder hacer la piscina necesitaremos la cesión de disfrute del espacio por parte de los vecinos que no están de acuerdo con su construcción. Pero, ¿Qué sucede después? ¿Pueden utilizar la piscina?

La realidad es que si, pueden utilizarla sin ningún problema ya que, es una zona común y ellos son propietarios.

¿Qué podemos hacer para resolver esta injusticia?

Generalmente, las comunidades con esta problemática recurren a la constitución de una subcomunidad dentro de la propia comunidad.

Esta comunidad es independiente de la primera y su funcionamiento es igual que el de cualquier otra. Pero al estar solo integrada por los participantes del gasto y la piscina dentro de la misma puede limitarse su uso.

Siempre hay que tener en cuenta, que para que esta subcomunidad pueda tener la piscina en su territorio, es necesario que previamente los vecinos hayan cedido el disfrute de las zonas comunes en pro de esta nueva situación.

Normalmente, es algo común que este disfrute se ceda para garantizar un buen clima de convivencia en la comunidad y por que las zonas comunes implicadas suelen ser zonas de escaso o poco uso.

¿Qué hacer si los vecinos que no participaron luego deciden unirse a la piscina?

Puede ser habitual que los vecinos que en primera instancia se negaron a participar, después de un tiempo quieran disfrutar de la piscina en un clima óptimo.

En este caso,lo que suele hacerse es un cálculo de todos los gastos que ha supuesto la piscina desde su inicio y una posterior división a partes iguales, para que, los nuevos paguen exactamente lo mismo que han estado pagando los demás.

De esta forma, todos quedan contentos los vecinos que impulsaron la piscina puesto que la situación es justa y los nuevos porque pueden disfrutar del bien común sin ninguna restricción o tirantez en la convivencia.

Conflictos con la construcción de la piscina

En los casos en los que algún propietario no ha tenido la presunción de buena fe y ha intentado dinamitar la iniciativa de forma activa, existen múltiples casos de jurisprudencia muy dispar. 

Por lo que, no existe una resolución tipo para este tipo de conflictos y su resolución judicial depende de múltiples factores a valorar e interpretar por un juez. 

Si bien, si es cierto, que siempre es recomendable actuar para facilitar un buen clima de convivencia y evitar conflictos, existen ocasiones que esto escapa completamente de nuestro poder.

En estos casos, lo mejor es asesorarse con un profesional especializado en este tipo de litigios para discernir qué opción es la más beneficiosa para la comunidad, si continuar con el proceso o por el contrario, darlo por terminado.

Construcción de la piscina de obra en la comunidad

Una vez tenemos los permisos pertinentes y todo esta correcto ¿Cuál es el siguiente paso? 

Lo más habitual es consultar a varios especialistas del sector que puedan pasarnos presupuesto y así de esta forma tener una idea general del sector y de cuánto puede costar la obra, tiempos de realización, etc.

Siempre es importante también el aspecto físico, hay que tener en cuenta que este tipo de decisión es mancomunada por lo que siempre es interesante consultar los aspectos de diseño en junta para evitar posteriores sorpresas y descontentos generalizados, ya que, por otra parte, es una inversión considerable. 

Para este tipo de decisiones siempre es interesante consultar con el administrador, el cual, podrá ofrecernos contactos especializados del sector y además recomendar aspectos técnicos de usabilidad y durabilidad profesionales basados en su propia experiencia.

Una comunidad sin conflictos

Una comunidad de propietarios es un órgano gestor independiente de gobierno y como todo organismo autónomo debe respetar una normas básicas de respeto y convivencia para su correcto funcionamiento. 

Lo más importante para nosotros siempre debe ser mantener un clima de paz y convivencia óptimos privilegiando esto a nuestros intereses particulares.

Hay que tener en cuenta, que si cada propietario pensara de forma individual y actuara solo en base a sus necesidades, la coexistencia sería prácticamente imposible.

Una comunidad responsable que sea un buen lugar al que volver después del trabajo depende de todos y cada uno de sus componentes. La figura del administrador de fincas, puede ser un gran apoyo a través de la mediación de conclictos entre propietarios y entre estos y proveedores.

Ser propietario es una responsabilidad que va mucho más allá de la propia tenencia del bien inmueble y que compromete la libertad y bienestar de otras personas.

El seguro de la comunidad es imprescindible para evitar contratiempos como incendios, filtraciones por agua y daños a terceros. Uno de los conceptos más importantes a tener en cuenta cuando vamos a contratar este tipo de pólizas es la denominada franquicia. A continuación te explicamos todo lo que necesitas saber sobre este concepto de la póliza y cuáles son las mejores opciones para proteger tu comunidad de un imprevisto.

¿Qué es la franquicia de una póliza?

Es posible que si has suscrito un seguro de cualquier tipo últimamente te suene el concepto de franquicia y es que, la mayoría de seguros lo incluyen como protección a la parte aseguradora ya que, este importe es la cantidad deducible de la indemnización en caso de siniestro, es decir la parte del siniestro que corre por cuenta del asegurado.

Para entenderlo mejor podemos ver un ejemplo:

Una comunidad contrata un seguro con franquicia de 300 euros. Imaginemos que, por un temporal se producen filtraciones y daños por agua por valor de 1000 euros. En este caso, la aseguradora indemnizará únicamente por valor de 700 pues la parte restante (300€) corresponde ser satisfecha por la comunidad.

Aplicaciones e importe de la franquicia

La franquicia en los seguros de comunidades, se aplica generalmente a los daños por agua o responsabilidad civil. Si embargo, también puede aplicarse de forma general a todas las coberturas aseguradas independientemente de su naturaleza.

La franquicia será un importe genérico establecido por la compañía en función de los factores reguladores internos que esta tenga y sin ningún tipo variable para su cálculo. Por lo que, podemos encontrar distintos importes de franquicia en función de la compañía. Sin embargo, el año de construcción si puede afectar al cálculo de este importe por la amplitud del riesgo para la aseguradora que supone un edificio antiguo.

Aunque no existen importes preestablecidos para el cálculo de las franquicias si existen unos indicadores en función de la edad del edificio que nos pueden servir de guía:

Edificios de 15 a 19 años tienen una franquicia aproximada de 90 euros

Edificios de 20 a 24 años tienen una franquicia aproximada de 125 euros

Edificios de 25 a 29 años tienen una franquicia aproximada de 160 euros

Cuando los edificios tienen más de 30 años la franquicia depende total y absolutamente de la política de costes que tenga la compañía.

Tipos de franquicias que existen

Generalmente, se pueden aplicar dos tipos de franquicia:

Franquicia de tipo fijo: Es la más común y consiste en una cifra exacta la cual, es conocida por el asegurado y no se modificará por razones asociadas al siniestro, lo cual significa que independientemente de los gastos siempre se pagará la misma cantidad.

Franquicia de tipo porcentual: En este tipo de franquicia, el asegurado asume un porcentaje sobre el montante a indemnizar, lo que significa que si la cifra del daño es baja este porcentaje también lo será, sin embargo, si es una cantidad alta el asegurado tendrá que hacerse cargo de una suma considerable. Este tipo de franquicia puede ser interesante en otro tipo de seguros cuyo riesgos económicos son menores como por ejemplo un coche, pero en cuestión de comunidades supone un gran riesgo para los propietarios.

¿Cuándo se incluyen las franquicias en los seguros de la comunidad?

Como hemos comentado anteriormente no existen unas tablas o requisitos concretos para incluir la franquicia o no en el seguro de la comunidad, pero la mayoría de las compañías aseguradoras lo hacen en función de la antigüedad y estado de conservación del edificio. Es por esto, que, cuando un edificio tiene más de 30 años tendrá franquicia a no ser que el edificio haya tenido reformas estructurales.

Es importante tener claro, que las franquicias son una práctica más que común de las aseguradoras y que, por tanto puede ser difícil encontrar un seguro que no las incluya como condición particular del mismo.

¿Cómo evitar una franquicia en el seguro de la comunidad?

No hay una fórmula magistral para evitar las franquicias, sin embargo, si es posible reducirlas e incluso olvidarnos de ellas si hacemos obras de mantenimiento en la comunidad como arreglos en la fachada o en el sistema de saneamiento.

Siempre tenemos que tener en cuenta, que, además de por el seguro de la comunidad las obras de reparación y mantenimiento de la comunidad son importantes para aumentar el valor de nuestra propiedad una comunidad cuidada siempre aumenta el valor de venta de un bien inmueble, pudiendo alcanzar este aumenta un 20% en relación a otro edificio de iguales características con un mantenimiento deficiente.

Consejos a la hora de elegir un buen seguro para la comunidad

El seguro de la comunidad puede librarnos de un montón de problemas y por eso es importante saber de qué estamos hablando cuando se trata de elegir un seguro para algo tan importante como la comunidad.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que muchas veces lo más importante no es el precio. Escatimar en coberturas puede suponer un perjuicio directo a nuestra casa y además un desembolso de dinero alto que puede trastocar la economía doméstica, sin tener en cuenta los daños que pueden sufrir los miembros de nuestra familia por causas totalmente ajenas a nuestro poder como por ejemplo temporales.

Otros conceptos importantes a tener en cuenta si vamos a contratar un seguro para la comunidad

Otro concepto importante a tener en cuenta cuando vamos a contratar un seguro además de la franquicia es el de infraseguro. Un infraseguro consiste en una cobertura de gastos por debajo del valor real. Es decir, que la suma que hemos incluido en la póliza es menor a lo que vale lo asegurado.

Esto es mucho más común de lo que puede parecer y puede también suponer un gran problema si sucede un siniestro. En el caso de la comunidad, puede ser una derrama cuantiosa para hacer frente a los importes que la póliza no va a cubrir.

Por ejemplo: han habido daños por agua por valor de 12.000 €, si nosotros hemos contratado un valor de 9.000€ en la póliza, la comunidad tendrá que hacerse cargo de los 3000€ restantes.

Independientemente del seguro que se vaya a contratar, siempre es interesante consultar a una correduría especializada para que nos aconseje y busque las mejores coberturas y precios para nosotros.

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Un cerramiento de terraza es una de las opciones más populares para ganar metros en la casa, pero ¿Es necesario tener el permiso de los vecinos? ¿Qué papel cumple el administrador? A continuación te contamos todo lo que necesitas saber al respecto. 

Antes de nada, debes conocer cuáles son los beneficios y los problemas que puede traer este tipo de obra en tu casa:

Beneficios de hacer un cerramiento de terraza

Acristalar el balcón, supone una ganancia de metros cuadrados en el piso que, además de los propios beneficios puede suponer un aumento de valor para la casa en cuestión.

En un balcón acristalado podremos tener desde una habitación extra hasta un pequeño estudio o incluso una pequeña sala de estar o un invernadero dónde impostar un rincón de lectura cálido y con buenas vistas.

Actualmente, y debido a la creciente demanda de este tipo de obras, los precios no suelen ser muy altos y hay una gran oferta de proveedores para llevarlos a cabo.

Además de la ganancia en metros y las posibilidades creativas del uso de este espacio, un cerramiento puede ayudar al aislamiento término de la casa y por ende, a la eficiencia energética de la misma (puedes ahorrar en la factura de la climatización a medio/largo plazo)

Pero esto no es todo, un cerramiento además evita también la entrada de polvo y suciedad de la calle así como de ruído, por lo que ahorrarás tiempo de limpieza y dolores de cabeza sobre todo si vives en un núcleo urbano.

Problemas de hacer un cerramiento de terraza

Un cerramiento también puede tener su parte negativa, y es que, depende de la distribución de la casa podrías perder parte de la luz natural que recibe tu hogar, perdiendo además la posibilidad de tomar el sol o comer al aire libre.

Otro punto a tener en cuenta, y quizá el más importante es la legislación al respecto y los problemas que puede causarte esto con los vecinos. Por norma general, siguiendo el protocolo adecuado no deberías tener problemas pero puede ser que te encuentres con un vecino problemático o con problemas en la misma obra.

Antes de decidirte por este tipo de obra, ten muy en cuenta qué uso le das actualmente a tu terraza, qué planes de futuro tienes para ella y cuál será el beneficio o no de realizar la obra.

¿Tengo que pedir permiso a la comunidad para acristalar mi balcón?

En este caso, la respuesta es clara: si hay que pedir permiso a la comunidad en cualquier caso.

El proceso ideal para acristalar el balcón es el siguiente:

  • Consultar con un arquitecto técnico que guíe la obra en función a tus necesidades
  • Contactar con tu administrador de fincas
  • Celebrar una junta para proponer el cerramiento y consultar si hay más vecinos que estén en la misma situación (siempre es más fácil obtener el permiso si hay más vecinos interesados)
  • Obtener permiso para el mismo de la comunidad
  • Solicitar los permisos municipales correspondientes.

Para obtener la aprobación del cerramiento necesitaré el voto favorable de las 3/5 partes del total de propietarios y cuotas de participación.

En cuanto a permisos municipales las exigencias pueden variar en función de la localidad, por lo que, lo más interesante es contratar a una empresa especializada para la obra que ofrezca el servicio de asesoramiento y gestión de estos permisos.

Cortinas de cristal: la técnica de moda

Las llamadas cortinas de cristal, son cerramientos sin perfiles, es decir unas hojas de cristal que se adaptan a la terraza y hacen que se modifique lo menos posible la fachada y que la persona en sí que realiza la obra pierda la menor visibilidad desde su terraza. 

Están de moda, simplemente porque son las más fáciles de instalar y uno de los sistemas que menos problema suele causar con los vecinos, porque es menos invasivo que los acristalamientos con perfiles.

No obstante, para instalar estas «cortinas» siempre debes consultar con un especialista que vea si tu terraza cumple con las características que tienen este tipo de cerramiento.

Algunos de estos modelos, incluso son abatibles y plegables haciendo del cerramiento un camino intermedio entre la terraza y un cerramiento clásico. 

El papel del administrador de fincas en un cerramiento

El administrador de fincas, es el gestor de la comunidad y por tanto, el mediador por excelencia. Por lo que, es muy interesante consultar con él en primera instancia ya que podrá generar un buen clima en la comunidad para plantear la cuestión e incluso asesorarnos en materia profesional. 

Muchos administradores, llevan más de una comunidad y tienen experiencia en este tipo de obras. Podemos consultar con el para que nos de su impresión sobre tipos de cerramientos, o incluso nos recomiende algún profesional de confianza. 

El administrador de fincas, es una figura cuyo trabajo consiste en asistir a cada uno de los propietarios en cualquier problema que pueda tener y no tenemos que sentir reparo a ponernos en contacto con el en caso de duda o por mera necesidad de gestión. Tendemos a pensar que el administrador es una figura completamente ligada al presidente de la comunidad y esto no es así, está al servicio de cada uno de los propietarios del edificio. 

Otras cuestiones a tener en cuenta con la comunidad de propietarios

Si definitivamente nos hemos decidido por hacer el cerramiento, tenemos que tener en cuenta que bajo ningún concepto lo podemos hacer de forma autónoma sin consultar con los vecinos. 

En los casos en los que esto sucede, además de alimentar un mal clima de convivencia los propietarios podrían denunciar  a la persona que ha realizado la obra reclamando incluso que la terraza volviera a su estado de origen por trastocar la estética de la fachada, cosa nada interesante si hemos realizado un inversión en este tipo de obra.

No hay que tener miedo a hacer este tipo de consultas, por norma general los vecinos no ponen impedimento a realizar este tipo de obras y siempre es mejor hacer las cosas como deben hacerse manteniendo un buen clima de convivencia en la comunidad.

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